¿Qué es una olla a presión?

Te explicamos que es una olla a presión

En el caso de que nunca hayas usado una olla a presión, cuando termines de leer este artículo es posible que corras a comprarte una, ya que ofrecen un concepto de cocina muy diferente al de las recetas tradicionales de toda la vida.

Te explicaremos con todo lujo de detalles qué es una olla a presión, cómo funcionan estos utensilios, los tipos de alimentos que puedes cocinar y también desmentiremos algunos mitos sobre estas ollas. ¡Sigue leyendo!

Definición de olla a presión

Las ollas a presión, también conocidas como ollas express, son utensilios que se cierran herméticamente con el fin de alcanzar presiones más altas que la atmosférica. Aunque esto te suene a chino, es sumamente importante, ya que permite elevar la temperatura del agua por encima de los 100⁰C sin que se evapore, lo que se traduce en unos menores tiempos de cocción.

Así, puedes cocinar prácticamente cualquier receta en cuestión de minutos, ahorrando, además, energía y, como consecuencia, mucho dinero. Asimismo, el agua penetra más en los alimentos, lo que hace que estén más tiernos. En cuanto a sus materiales, suelen estar fabricadas en acero inoxidable o aluminio, lo que hace que sea un objeto de mucha calidad y destinado a durar muchos años, como las ollas de las generaciones de nuestros mayores.

Definición de olla a presión

Tipos de olla a presión

Tipos de olla a presión

Asimismo, es importante que entiendas que no todas las ollas a presión son iguales, sino que existen diferentes tipos. Incluso puede que pienses que las ollas express y las ollas rápidas son distintos nombres para referirse a las ollas a presión, pero lo cierto es que son subtipos de ollas.

La principal diferencia entre estos dos tipos de olla es su forma de cierre. Mientras que en las ollas express se hace mediante una barra cuyos extremos llegan a las asas de la olla, en una rápida la tapa se ajusta girándola sobre el propio cuerpo de la olla.

Esto podría parecer insignificante si no fuera porque afecta a la velocidad de los tiempos de cocción. Una olla express alcanza una presión máxima de 0,5 bares y una olla rápida de 1,05 bares, por lo que las rápidas son preferibles si quieres tener la comida lista en poco tiempo. Además, en las ollas rápidas se puede elegir entre dos niveles de presión en función del alimento que vayas a cocinar. Por último, también existen las ollas súper rápidas, que cocinan en menos tiempo todavía y necesitan muy poca agua y muy poco aceite.

Aquí puedes ver y comparar los mejores modelos de 2022

Podrás ver en detalle las diferencias entre los distintos tipos de ollas a presión.

Las 10 mejores Ollas Rápidas
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Las 10 mejores Ollas Express
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Las 10 mejores Ollas a Presión
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¿Cómo funciona una olla a presión?

Las ollas a presión tienen una válvula cuyo cometido es limitar la presión, así que va liberando vapor poco a poco cuando sea necesario. Asimismo, va controlando la liberación de presión para que se mantenga constante, al igual que la temperatura. Por otro lado, también tienen una válvula de seguridad que funciona a un nivel de presión más alto por si la primera fallara.

Gracias a este sistema, las ollas a presión pueden alcanzar los 120⁰C, lo que es una maravilla si sueles tener poco tiempo para cocinar. Para que te hagas una idea, los tiempos de cocción se reducen aproximadamente un 70 % con respecto a las ollas tradicionales. Hablando de su fuente de energía, se puede usar en todo tipo de cocinas, como vitrocerámica, eléctrica, a gas o de inducción.

¿Cómo funciona una olla a presión?

En cuanto a los niveles de presión, debes tener en cuenta que algunas ollas express tienen un único nivel mientras que otras tienen dos. Nuestra recomendación es que te hagas con una de las segundas, ya que te puede venir mejor una u otra en función de lo que estés cocinando.

¿Qué puedes cocinar en una olla a presión?

¿Que puedes cocinar en una olla a presión?

Una de las grandes ventajas de las ollas a presión es que puedes cocinar absolutamente cualquier tipo de alimentos. Aunque la mayoría de la gente las usa para hacer platos de cuchara como legumbres, purés o sopas, lo cierto es que se pueden utilizar para cocinar desde carnes hasta pescados pasando por verduras, marisco o incluso postres.

Eso sí, debes tener en cuenta el tiempo de cocción que cada tipo de alimento necesita, ya que sus características son diferentes. Lo bueno es que buscando en internet puedes encontrar esa información muy fácilmente.

Por regla general, las verduras y las legumbres se hacen enseguida, mientras que las carnes o los pescados suelen tardar un poco más. En cualquier caso, con la experiencia de cocinar algo varias veces enseguida encontrarás el tiempo exacto que necesita para que quede en su punto perfecto.

Además, cada tipo de receta exige que le eches más o menos agua en función del tipo de alimentos que incluya. De hecho, estas ollas suelen incluir una cantidad mínima de líquido para un correcto cocinado de los alimentos.

Mitos sobre las ollas a presión

Hay una serie de afirmaciones que se suelen decir sobre las ollas a presión que puede que no sean ciertas del todo. Por ejemplo, es muy común escuchar que los nutrientes de los alimentos se pierden cuando los cocinas en una olla express.

La explicación que se suele dar es que se cocinan a muy altas temperaturas, pero lo cierto es que el tiempo de cocción es tan corto que apenas afecta. En otros métodos como el horno o la fritura las temperaturas son mucho más altas y en ocasiones se tardan más en cocinar los alimentos. Además, el sabor y el color de los alimentos cocinados en ollas a presión se mantienen muy bien.

Mitos sobre las ollas a presión

Otro de los comentarios más escuchados sobre las ollas a presión es que son peligrosas. Esta afirmación podría ser más o menos real en el pasado, pero lo cierto es que en la actualidad son increíblemente seguras, por lo que no tienes nada de lo que preocuparte. Puedes mirar los sistemas de seguridad que incluye cada modelo si así te quedas más tranquilo. Por esta razón también es importante que se llene la olla hasta un máximo de dos tercios, pues así se deja espacio para el aire y el vapor.

Por último, otro de los grandes mitos de las ollas a presión es que tienen un mantenimiento muy complicado. Sin embargo, simplemente se deben lavar con agua y detergente la tapa, la goma y la válvula, mientras que el resto de la olla incluso se puede meter en el lavavajillas. Eso sí, ese mantenimiento mínimo hay que hacerlo, claro.

Como ves, las ollas a presión llevan con nosotros muchos años, pero quizá no las conocías tanto como creías. Si te lanzas a cocinar con una, seguro que le encuentras varias virtudes que harán que solo quieras cocinar con ella. ¡Son una maravilla!

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